Esto comenzó como una respuesta al video del Maní que publicó Nepta, pero después me pareció que estas historias eran demasiado buenas, que merecían ser post.En ese período en que Nepta y yo coincidimos viviendo en Caracas, tuve la oportunidad de irme de parranda con el en varias oportunidades. De esas noches de farra guardo excelentes recuerdos que quiero compartir con uds.
Recién llegado el primo a Caracas me fue a buscar para llevarme a conocer el apartamento en el que vivía en Montalbán. Un apartamento de solteros, que compartía con un compañero de trabajo (creo) y totalmente normal excepto por un cuarto negro en todo el medio de la sala. Si, en el centro del apartamento había un cuarto con alfombra negra, paredes negras, techo negro y un gran gato de porcelana negro. Era bastante extraño ese espacio de la casa y nos planteamos varias posibilidades sobre los anteriores habitantes de ese lugar: o eran brujos o eran maricos, así de fácil!!
Pasamos la tarde tomando cervecitas y eventualmente decidimos irnos a algún bar de Caracas. Terminados metidos en un antro al que llamaban La Mosca con capacidad para 3 personas pero con 187 borrachos adentro sin contar los mesoneros y el grupo de rock. En algún momento pasamos nosotros a engrosar la lista de los afectados severamente por el alcohol y Nepta empezó a plantearme que se sentía atraído por una muchacha de esponjosa cabellera y pinta de pocos amigos que estaba en el lugar. Sus exactas palabras eran: “Primo, me gusta esa mechúa, me gusta esa mechúa!!”...yo no era un muy buen consejero en ese momento y le dije, con toda seriedad y convencido de mi buen consejo: “…anda y le dices que tu tienes un cuarto negro en tu casa… a esas roqueras les gusta esa güevonada”. Acto seguido el se acercó a la mencionada fémina y le dijo en tono seductor: “…hola…sabes qué?...Yo tengo un cuarto negro…” y por si fuera poco agregó para rematar: “…y un gato negro de este tamaño!”…jajajaja, por supuesto esa noche estábamos destinados ambos al fracaso mujeril, nuestras estrategias eran poco efectivas.
Cuando no pudimos más Nepta me llevó a mi casa. Al llegar ahí le pedí que por favor me llamara al llegar para saber que llegó bien y el prometió hacerlo. Como no llamaba decidí hacerlo yo desde mi celular y el primo no contestó. Luego yo me quedé dormido y el decidió, dentro de su pea, llamar a ese número (desconocido para él) que le aparecía en la pantalla de su teléfono como llamada perdida (mi número). En ese entonces mi contestadora era una grabación de una cantante cubana cuya música cautivó a Nepta lo suficiente como para dejar el siguiente mensaje (a mi), usando el mismo tono seductor que usó con la mechúa: “…que pava esa música!...no se quien eres pero que pava esa música…no se quien eres tu pero yo soy Neptalí Barrios de Carora!!...vuélveme a llamar”
Me despido con una invitación a revisar este link que aquí les dejo y busquen la reseña sobre el Maní. Un abrazo a todos!!
http://travel.yahoo.com/p-travelguide-2758500-caracas_entertainment-i
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