miércoles, 9 de mayo de 2007

Con patio interno

Casi todos, unos más y otros menos, nos acordamos de la casa de la 43, entre 18 y 19. Menos los que no habían nacido o eran demasiado pequeños, que igualmente habrán oído mucho de ella.

Algunos vivieron en esa, otros íbamos de vacaciones. Los recuerdos que tengamos cada uno serán como historias que podrán complementarse unas con otras. Ojos de niños que veían un gran patio interno rodeado por un corredor adornado de enormes habitaciones.

El recuerdo más antiguo que yo tengo tiene que ver con un columpio y con mi prima Egda Beatriz. Recuerdo las montañas de Condoritos en el cuarto de Ramón, la cocina de la que salían siempre unos olores impresionantes, el piano en el comedor. Recuerdo lo hermoso que era el suelo, esos mosaicos que me podían transportar a la infancia de mi madre.

El pasillo de entrada, el porche, los grandes armarios en los cuartos. La panadería de la esquina, donde compraba tic-tac de naranja y pancito dulce con azúcar de ese que le encantaba a Larita. Recuerdo los gritos de Dani por las noches y a Paito diciendo que le compraran lo que él quisiera.

También me recuerdo a mí misma tirada en cualquier sillón, devorándome todos los libros que encontraba por ahí. Cien años de soledad y luego una novela rosa, daba igual.

Recuerdo a mis tíos golpeando con fuerza la mesa de madera con sus piezas de dominó. Los sancochos en el patio de atrás. Bravucho, Luna, Otelo.

Sobre todo recuerdo las risas. Siempre las risas.

La lluvia caía al patio interno. Salíamos corriendo a ponernos los trajes de baño y nos bañábamos en la lluvia, sin salir de la casa. Yo quiero que este espacio sea como ese patio, que todos podamos estar como queramos, decir lo que queramos y reirnos todo lo que queramos.

Nini

4 comentarios:

Primos Barrios dijo...

Las grietas en las viejas paredes me causaban una mezcla de terror con aventura, que junto al aroma que emanaba el piso mojado del patio cuando llovía, se me convirtió un recuerdo que me cuelga de la memoria y me sale en los sueños con frecuencia... si, aun sueño con la vieja casa mamalía y las luces de bengala y el abrazo de año nuevo y de repente me doy cuenta de que estoy soñando porque ya la casa no está... perdonen si me puse redramática pero Nini, eres la culpable por tocarme la tecla nula. Gracias por eso.

Primos Barrios dijo...

es Lara, por cierto...

Iver D. dijo...

Bueno es imposible no sentirse conmovido, yo tuve la suerte de ser quizas unos de los primos que pudo disfrutar mas de esa casa. Tuve la suerte de vivir en ella casi 13 años, y parece mentira que ya han pasado 14 años de haber dejado nuestros recuerdos entre paredes viejas y amplios pasillos, de lanzarnos por el patio en medio de la lluvia y de hacer casas con los muebles que tenian hasta baño, de dejar de decir voy al baño de Damas o al baño de Caballeros, de dejar de escuachar el sonar de la lluvia en el techo de zinc que estaba desde el comedor hasta el patio de atras, dejar de buscar cosas en el cuarto de los peroles, dani y yo nos montabamos en techo y pasabamos por la reja del patio del medio y para nosotros era toda una aventura.
Hace ya mas de 14 años que amaneciamos juagando Nintendo y terminando o dandole la vuelta a Mario en una sola noche...
Bueno son recuerdos que no se van a olvidar, y que van perdurar por toda la vida, pero siempre es bueno refresacar esos bellos momentos...
Besos a todos

JesúsDaniel dijo...

Holaa!!! jeje vi las fotos esta como diria mi hermano Iver "Bien de Pinga" la verdad que no recuerdo "NADA!" de la casita de la 43 asi que yo me voy a lo nuevo... me disculpan mis primates barrios pero es asi!