

Un gran abrazo a todos. Hoy estuve paseando por el blog (no lo había hecho antes porque tenía unos amigos de visita por aquí y aproveche de emparrandarme un poco), y de verdad que esto es una belleza!
Leyendo las entradas se pueden percibir ciertos niveles de familiaridad con lo que parece ser el primer tema a tratar: la casa de la 43. Estos niveles dependen en la mayoría de los casos de la edad y en otros de la cantidad de horas vividas en la casa (en los cuales Iver, Dani y Ramón nos llevan una morena). En los niveles relacionados con la edad tenemos:
1.- Pichones: tienen solo recuerdos escasos y algunas fotos, y en las mismas aparecen vistiendo: a) nada, desnuditos pues; b) pañales y c) vestiditos de fresita. En esta categoría entran Chuñi (con los desnudos y pañales) y Gusy (con la fresita), principalmente.
2.- Pollos: Es la categoría que reúne más población. Esta integrada por aquellos que tenían la edad suficiente para romper artículos mas grandes y valiosos (como yo, que recuerdo en mi haber una licuadora nueva de vidrio por la que recibí un buen castigo), para golpearse repetidas veces contra las paredes, ventanas y cualquier otro objeto contundente o punzo-penetrante (quien más? Dani), para participar en las obras de teatro, amanecer jugando nintendo (como bien recuerda el primo Iver) y hasta irse en la madrugada a preparar platos exóticos dejando el respectivo desastre en la cocina. A esta categoría pertenecemos: Oscar, Lourdes Virginia, Betina, Lara, Nepta (otro nintendomaníaco), Lulú y este servidor.
3.- Gallos (y gallinas)…vejucones pues: En esta última categoría encontramos a aquellos que para ese entonces ya tenían edad suficiente para ser los líderes, los autores intelectuales de las travesuras y las obras de teatro. Aquellos a quienes no sabíamos si invitar a jugar o pedirles permiso. Estos individuos en el borde, del lado acá de la frontera pero pegaditos a la misma están representados por Ramón y Nini…(verga, me va a matar mi hermana!)
Leyendo las entradas se pueden percibir ciertos niveles de familiaridad con lo que parece ser el primer tema a tratar: la casa de la 43. Estos niveles dependen en la mayoría de los casos de la edad y en otros de la cantidad de horas vividas en la casa (en los cuales Iver, Dani y Ramón nos llevan una morena). En los niveles relacionados con la edad tenemos:
1.- Pichones: tienen solo recuerdos escasos y algunas fotos, y en las mismas aparecen vistiendo: a) nada, desnuditos pues; b) pañales y c) vestiditos de fresita. En esta categoría entran Chuñi (con los desnudos y pañales) y Gusy (con la fresita), principalmente.
2.- Pollos: Es la categoría que reúne más población. Esta integrada por aquellos que tenían la edad suficiente para romper artículos mas grandes y valiosos (como yo, que recuerdo en mi haber una licuadora nueva de vidrio por la que recibí un buen castigo), para golpearse repetidas veces contra las paredes, ventanas y cualquier otro objeto contundente o punzo-penetrante (quien más? Dani), para participar en las obras de teatro, amanecer jugando nintendo (como bien recuerda el primo Iver) y hasta irse en la madrugada a preparar platos exóticos dejando el respectivo desastre en la cocina. A esta categoría pertenecemos: Oscar, Lourdes Virginia, Betina, Lara, Nepta (otro nintendomaníaco), Lulú y este servidor.
3.- Gallos (y gallinas)…vejucones pues: En esta última categoría encontramos a aquellos que para ese entonces ya tenían edad suficiente para ser los líderes, los autores intelectuales de las travesuras y las obras de teatro. Aquellos a quienes no sabíamos si invitar a jugar o pedirles permiso. Estos individuos en el borde, del lado acá de la frontera pero pegaditos a la misma están representados por Ramón y Nini…(verga, me va a matar mi hermana!)
En otro órden de ideas, mis amigos del colegio dicen que tengo muy buena memoria para recordar episodios aislados de nuestra temprana vida escolar. Veré si puedo hacer uso de esa memoria para hacer algunos aportes a la lista de recuerdos de la casa vieja. Recuerdo perfectamente, mas allá del nintendo, el intelligent game en el cual Iver solía darme sendas palizas tanto en el béisbol como en el juego de la bolita que iba de lado a lado rompiendo los ladrillos. Claramente recuerdo a bravucho (al cual le tenía miedo que jode), pigmeo, mimo y otelo, así como a los múltiples gatos que venían de visita y las cucarachas del tamaño de un Hummer que podía encontrar uno de vez en cuando. Racimos de mamones y ciruela sobre la cama de tia Mary, buenas arepitas, deslizamientos en el patio central en medio de la lluvia e importantes partidos de fútbol en el mismo durante el mundial México 86. La existencia del niño Jesús, los viáticos de Paíto pa’ las chucherías en la carretera y a Nini leyendo el periódico al abuelo en el porche de la entrada, para luego regresar con la cara manchada de negra tinta por rascarse mientras leía.
Creo que podría seguir un largo rato relatando imágenes desde la puerta de entrada al garaje, pasando por el pasillo largo que conducía a la plaquita que decía Familia Barrios y llegando hasta probar las teclas del piano negro. Algunas cenizas negras caían del cielo también de vez en cuando y se metían por el techo del patio hasta la casa.
Mejor no sigo, ya esto está muy largo y a mis jefes puede no hacerles mucha gracia que yo tenga una hora en esto.
Ahí van unas foticos actuales para aquellos que no creen el rumor de que soy un carajo gordo, pasado de quilos, con sobrepeso pues.
Se les quiere mucho!
Victor Enrique
P.D.: Chuñi: sendo metal, me alegra lo de la trompeta. Gusy: sendo texto, gracias por enviarlo. Larita: sendas memorias. Iver: sendo blog, ya no estas tan agüevoniao. Oscar: sendas fotos. Ramón: sendo internet, tus vecinos lo agradecerán, aunque extrañarán a Oscar. Nini: no me odies.
7 comentarios:
No te odio, goldito!!! pero hay que hacer una aclaratoria de precisión temporal, Chuñi nunca conoció la casa de la 43, pues si no me equivoco, cuando él nació, ya vivían en los Libertadores, o al menos yo recuerdo que cuando tenía 6 meses y era un catirito chiquitico y tierno, ya vivía ahí. Así que no es posible que recuerde nada. Besos a todos, la vieja Nini.
Nini efectivamente Chuñi no posee ningún recuerdo de la 43, pero tiene la dicha de ser el último barrios en nacer en esa casa. El nació el 1ro de Julio de 1992 y nosotros nos mudamos aproximadamente 6 u 8 meses despues, y si mis recuerdos no me fallan, creo que hasta pasó las navidades de ese año en la 43, pero para mas exactitud podemos confirmar con mis padres...
Estas errada querida hermanita. Recuerdo claramente a chuñi bebé en el cuarto que estaba al lado del de tia mary, el que era de paito. Podria apostar las 3 botellas de ron venezolano que tengo aqui guardadas (lo mas valioso en esta casa)a que chuñi nació estando ellos aun en la 43.
Bendicion
Victor estas en lo correcto, chuñi nació en la 43, hay fotos de eso, las voy a buscar, y estoy casi completamente seguro de que tambien paso la navidad del 92 (última en la 43) y año nuevo 92-93. Mi misión ahora será encontrar las fotos de chuñi en la casa vieja...
A chuñi lo conocimos en la propia casa Mamalía (43) a tres días de nacido. En ella habitó sus primeros 3 meses de vida. Valga la aclaratoria
Por cierto Víctor, me has alegrado el día con este texto. Mis compañeros de trabajo ya tienen pruebas de que la Psicóloga de la institución está loca, porque se ríe sola a horas del mediodía frente a la computadora. Las fotos, mejores todavía. Los amo a todos con locura
Yo recuerdo que haciamos una fila por orden de fecha de nacimiento para que paito nos diera el aguinaldo si mal no recuerdo, también recuerdo las obras de teatro en el cual en una ocasion me toco personificar a mi tio lalo, donde tenia que fumar (supongo que en esa época el fumaba) y regañar, je je. Y el juego de nintendo mas celebre, por lo menos que recuerdo de una navidad fue guerrilla, dos muñequitos echando plomo a todo lo que se encontraran por su camino.
Oscar
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